Los niños nacen sabiendo respirar. Si alguna vez has visto a un bebé dormir, habrás notado cómo su vientre sube y baja con cada respiración, de forma natural, suave, profunda.
Te invito a hacerte más consciente de tu respiración, de tu energía, de tu cuerpo y tu mente. A observar tus emociones, tus sensaciones, tus reacciones y tus elecciones.
Aunque hoy se hable del “breathwork” como una novedad, la verdad es que las prácticas de respiración consciente existen desde hace miles de años en distintas culturas del mundo.